domingo, 27 de diciembre de 2015

MÁS SOBRE ESCAPE HERMANOS LANATTA

En La Plata creen que se trató de "un vuelto" por el proyecto de emergencia penitenciaria

La fuga de los condenados por el Triple Crimen
Desde el entorno de la gobernadora Vidal sostienen que el escape es una respuesta al proyecto que declara la emergencia en el SPB.  Rodolfo Lara
¿Hasta dónde llega la impericia y hasta dónde la connivencia?. Esta duda deberá ser despejada por el juez interviniente en la causa por la fuga de los hermanos Martín y Cristian Lanatta de la Unidad N° 30 de Alvear, pero en las cercanías de la gobernadora María Eugenia Vidal manejan una certeza: "Es un vuelto por la presentación de la Emergencia en el Servicio Penitenciario Bonaerense".
Según los responsables del área de Justicia, en estos días se había enviado señales "muy fuertes" sobre el final de la corrupción en el SPB. "Acá no corre más la valija", aseguran que fue el mensaje a destinatarios seguros.
En simultáneo, Vidal enviaba el proyecto de Emergencia que incluye revisión estricta del sistema de compras en los penales, las cadenas de abastecimiento y los mecanismos operativos de cada penal.
Con la aprobación de la propuesta, se conformaría la virtual intervención del Servicio. También el relevo de la conducción. Entonces, desde algún nicho del SPB se habrían activado las alertas. Hubo, entonces, según los responsables del avance del proyecto en la Legislatura, una "respuesta rápida" de sectores que serían desplazados: el lunes de esta semana, en la Unidad N° 5 se encontró una bolsa con uniformes del SPB y balas o vainas servidas que serían utilizadas por once reclusos en la preparación de una fuga. Los descubrió la inteligencia penitenciaria.
Esta madrugada, los hermanos Lanatta y Víctor Schillaci Bonini –los tres condenados por el triple crimen de General Rodríguez en 2008- resultaron más eficaces. Actuaron con apoyo externo. Cómo llegaron hasta el portón principal de la cárcel todavía es un relato muy elemental de escapismo.

Afirman que "hace una semana les habían sacado la custodia especial" a los hermanos Lanatta

Fuga del penal de General Alvear
Lo dijo el hermano de uno de los guardiacárceles que los delincuentes redujeron para escapar. Además, dio detalles de la huida.


Una imagen del interior de la cárcel de General Alvear.
Una imagen del interior de la cárcel de General Alvear.


Martín Lanatta se retira fuertemente custodiado del Tribunal en donde ratificó sus denuncias contra Aníbal Fernández. (Pedro Lázaro Fernández)
En su huida del penal de General Alvear, los tres condenados por el Triple Crimen de General Rodríguez redujeron y tomaron de rehenes a varios guardacárceles. El hermano de uno de ellos denunció que hace una semana habían levantado la custodia especial sobre los hermanos Martín y Cristian Lanatta, y Víctor Schillaci, y dio detalles del escape.
"No sabemos por qué se levantó la custodia especial, se supone que es una decisión judicial", expresó Juan, hermano de uno de los guardias, en diálogo con Crónica TV.
Leé también: Cómo fue la "extraña" fuga de los hermanos Lanatta
Además, detalló que en el momento de fugarse los tres presos estaban vestidos con ropa que generalmente utiliza el personal 
Martín Lanatta se retira fuertemente custodiado del Tribunal 
en donde ratificó sus denuncias contra Aníbal Fernández.
 (Pedro Lázaro Fernández)
del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) y que "primero redujeron al guardia del área de Sanidad".
Leé también: En La Plata creen que se trató de "un vuelto" por el proyecto de emergencia penitenciaria
Y agregó: "En el segundo paso, (redujeron) a las dos personas que estaban en el control de esa área, después con un rehén salen hacia afuera y van pasando tres puertas más y llegan al Puesto Uno, donde toman un arma de verdad".
Según Juan, "lo que le dicen a los primeros guardias es que la Unidad estaba tomada y que si intentaban hacer algo los iban a matar, entonces al no estar en contacto con el resto no sabían qué estaba pasando".
Leé también: Una piedra en el zapato para la Justicia
El hombre aseguró que hace más de 10 años que su hermano trabaja en la Unidad Penitenciaria N° 30 de General Alvear y que "no es la primera vez que esto sucede".


Una piedra en el zapato para la Justicia 

Nicolás Pizzi 

Con su declaración en el programa de Jorge Lanata, Martín Lanatta, hizo temblar al Gobierno en plena campaña electoral. Todavía hoy en la interna kirchnerista hay voces que acusan al ex gobernador Daniel Scioli de haber permitido el ingreso del equipo periodístico de PPT a la cárcel. También puso incómoda a la Justicia, que avanzó poco y nada en estos meses. El condenado por el Triple Crimen fue una piedra en el zapato de jueces y fiscales, siempre esquivos a tomar decisiones en tiempos electorales.
Primero hubo demoras para disponer una custodia especial dentro de la cárcel. Luego de varios días, Lanatta fue trasladado a Comodoro Py, donde declaró ante el fiscal Gerardo Pollicita y la jueza Maria Servini de Cubria, que investiga la vinculación del Gobierno con el tráfico de efedrina. En medio de un operativo cinematográfico de seguridad, Lanatta volvió a hablar pocos días después. Nunca terminó de contar su historia. En Tribunales habían decidido volver a escucharlo luego de las elecciones. Nada de eso se cumplió.
El relato de Lanatta ante la Justicia fue siempre desordenado, pero dejó varias líneas de investigación. Sin embargo, casi nada de lo que dijo se pudo comprobar. Todavía no se logró identificar al misterioso "Máximo", un supuesto agente de inteligencia que habría participado de las "negociaciones" con Aníbal Fernández, alias La Morsa. Se hicieron al menos dos identikits y decenas de medidas de prueba, con resultado negativo. La Justicia tampoco indagó cuál es el rol de Carlos Ahumada Kurtz, el empresario mexicano acusado por Lanatta de haberle pagado 5,2 millones de dólares a Fernández por el negocio de la efedrina.
Cuando se aplacaba el escándalo mediático, una cámara oculta grabada por los Lanatta dentro de la cárcel otra vez conmovió otra vez a la opinión pública. Las imágenes mostraban a un abogado y a una mujer, supuestamente enviados por Fernández, para negociar un "pacto de silencio". La Justicia mandó a perita las imágenes. Fue la última novedad en la causa. Esta madrugada, los Lanatta se fugaron de su lugar de encierro, donde supuestamente estaban vigilados las 24 horas. El episodio promete nuevamente generar un cimbronazo en el Gobierno de turno.

"Cacería humana" con Interpol y la ex SIDE para encontrar a los hermanos Lanatta

Tras el "extraño" escape del penal de General Alvear
El Gobierno desplegó un amplio operativo tanto en la zona de la fuga como en otros lugares. Los investigadores creen que los prófugos ya podrían estar en otra provincia.  

Efectivos del Servicio Penitenciario, dentro del penal de General Alvear.
Efectivos del Servicio Penitenciario, dentro del 
penal de General Alvear.

Los hermanos Cristian y Martín Lanatta, y Víctor Schillaci, los tres condenados por el Triple Crimen de General Rodríguez que escaparon hoy de la cárcel de Alvear, son buscados intensamente por distintas fuerzas de seguridad, incluso Interpol.
Apenas se conoció la fuga, las autoridades desplegaron una "cacería humana" con más de 100 efectivos que se concentró en la ciudad donde queda el penal y los alrededores, con epicentro en el Barrio Belgrano, donde los prófugos abandonaron el auto que usaron para huir. Al operativo de rastrillaje asignaron personal de la Policía Comunal, la DDI local, la Patrulla Rural y el Servicio Penitenciario. Como los investigadores creen que los delincuentes ya abandonaron la zona y que incluso podrían encontrarse en otra provincia, la búsqueda se amplió con más agentes de la Bonaerense, a los que se sumó la Policía Federal, la Agencia Federal de Inteligencia (la ex SIDE) e Interpol, confirmaron desde la Gobernación.

Un punto clave es la localidad de Quilmes y el sur del conurbano, donde los hermanos Lanatta tienen toda su familia y sus relaciones de amistad y comerciales, aunque los investigadores consideraban que "posiblemente los prófugos ya hayan pasado a otra provincia". La fuga es investigada por el fiscal Cristian Citterio, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 20 descentralizada en General Alvear. En la causa tomó intervención el Juzgado de Garantías N° 3 de Azul, a cargo de Federico Barvenera.

martes, 15 de diciembre de 2015

LE SACO PLATA A TRES POLICÍAS



El preso que se hacía pasar por Oyarbide le sacó plata a tres policías

Un caso insólito.
Simulaba ser el juez federal y ordenaba operativos. Dos comisarios y una agente pusieron 17 mil pesos.


Jorge Celentano Arce (48) –preso en Sierra Chica– es un estafador profesional que ya provocó el pase a disponibilidad de al menos siete comisarios de la Bonaerense, a los cuales engañó desde la cárcel haciéndose pasar por el juez federal Norbeto Oyarbide y por funcionarios del Ministerio de Seguridad. En los últimos días, la Justicia recibió un nuevo expediente surgido en Pergamino y sumó denuncias de Zárate, General Rodríguez y San Martín. Celentano Arce también es investigado en una causa que involucra a cuatro prostitutas a quienes regenteaba desde la cárcel.
Tal como público Clarín semanas atrás, usando dos teléfonos celulares Celentano Arce llamaba desde la cárcel de Junín (donde estaba alojado entonces) a distintas comisarías haciéndose pasar por un juez federal. Persuasivo, lograba que los comisarios le creyeran y pusieran bajo sus órdenes a mujeres policías para que trabajaran en investigaciones encubiertas contra una banda narco.
Todo era una trampa. Una vez que entraba en contacto con la agente asignada, Celentano Arce comenzaba a manipularlas, se hacía llevar cosas al penal y obligaba a la oficial a tener sexo con los falsos informantes, que en casi todos los casos eran remiseros. El mismo llegó a abusar de una mujer policía que fue a verlo al penal creyendo que era un delator o un “buchón”.
Un detalle que hasta ahora no había trascendido es que al menos tres policías llegaron a poner dinero para responder a las exigencias del falso juez. “No fueron extorsiones. Para ayudar en la ‘investigación’, pusieron dinero para comprarle cosas al ‘informante’ preso”, explicó una fuente a Clarín. Al menos dos comisarios y una agente pusieron alrededor de $ 17 mil de sus propios bolsillos.
Celentano fue indagado semanas atrás por la fiscal Vanina Lisazo –titular de la Fiscalía de Trata y Delitos Conexos de Junín–, se negó a declarar y quedó procesado con prisión preventiva por dos hechos. Lisazo ya recibió el expediente de Pergamino que investiga el abuso de una oficial, la tercera de la saga protagonizada por el estafador.
A mediados de octubre, Celentano Arce llamó a la comisaría 2° de Pergamino haciéndose pasar por el juez Norberto Oyarbide (quien al enterarse de la maniobra hizo una denuncia) y pidió una mujer policía para una investigación. El comisario designó a una oficial joven de 22 años y la puso en contacto con el falso juez. Ella, al recibir la orden, no lo dudó: nunca imaginó la odisea que se venía.
Al igual que había hecho ya con las otras oficiales, Celentano Arce le ordenó a la chica que le enviara fotos por celular y la orientó en cómo debía vestirse para los encuentros con los falsos informantes. El estafador iba haciendo algunos cambios en su tono de voz para simular ser juez o el informante.
La oficial elegida tuvo que encontrarse con un remisero que, siempre según el falso Oyarbide, le daría información. Experto en manipulación, buscó asustarla y convencerla para que tuviera relaciones con el chofer. Así había sucedido en Lincoln, donde una de las oficiales terminó violada por un remisero. En Pergamino, la relación solo sería fingida. Pero también en esos días, el falso juez le ordenó a la oficial que fuera a Junín para verse con otro informante que estaba preso: no era otro que el mismo Celentano Arce, digitando el engaño.
La mujer viajó entonces a esa ciudad. Primero, siguiendo siempre indicaciones del falso Oyarbide, se encontró con otra chica en un hotel. La joven policía no lo sabía, pero la reunión fue con una de las prostitutas que el detenido regenteaba bajo amenaza, “Las amigas de la cárcel”. Allí, ambas tuvieron que preparar una encomienda para llevarle al estafador. Hay otros detalles del encuentro entre las mujeres que rozan la perversión. Fuentes del caso informaron que por ese episodio a Celentano le cabría una nueva acusación por abuso.
La encomienda contenía sobre todo ropa deportiva de River Plate y un teléfono celular que no pasaría de la guardia. “Le dejaron todo en la cárcel. Fue la misma oficial quien se dirigió al penal para llevar la encomienda, pero no le permitieron entrar”, contó un vocero. La oficial volvió a Pergamino y contó a su jefe todo lo sucedido. Poco después, tanto el titular de la comisaría 2° como el jefe distrital serían pasados a disponibilidad.
Celentano Arce dejó un tendal de tres jóvenes oficiales víctimas de abuso sexual y la sospecha es que contó con algún tipo de complicidad, interna o externa. “Es un degenerado que le encontró la veta a los ‘nuevos policías’ con falta de formación y capacidad. Y se aprovechó de eso. Hubo también muchos particulares a los que intentó engañar, pero fueron más vivos y no cayeron en las extorsiones”, concluyó un vocero del caso.