Jueves 08 de mayo de 2014 | Publicado en edición impresa
Cultura / Cambios en un lugar clave para el Gobierno
Echaron a Coscia y asumió como ministra de Cultura Teresa Parodi
La
Presidenta tomó juramento a la cantante y elevó por decreto el rango
del organismo, que hasta ahora era una Secretaría de Estado; "imagino un
ministerio de puertas abiertas", expresó la folklorista
Por Franco Varise
| LA NACION
La cantante y compositora correntina Teresa Parodi fue designada ayer ministra de Cultura
de la Nación tras la renuncia por expreso pedido de la presidenta
Cristina Fernández de Kirchner del secretario del área, el cineasta
Jorge Coscia. El movimiento de fichas no sólo significó el nombramiento de Parodi
, una ferviente defensora del kirchnerismo y número fijo en los
festivales culturales oficiales, sino que además decidió elevarse el
rango de la Secretaría de Cultura a Ministerio, según el decreto de
necesidad y urgencia 641, publicado ayer en el Boletín Oficial. Ahora,
la estructura gubernamental suma 16 ministerios.Consultado sobre
el motivo de su renuncia, Coscia contestó: "Fue por pedido de la
Presidenta. Es algo que no me corresponde a mí explicar".
El ahora
ex funcionario, que reemplazó en 2009 a José Nun, comentó que le habían
ofrecido ocupar un cargo en una embajada, pero que no lo aceptó por
motivos personales. Aunque reiteró que no le correspondía a él explicar
las razones de su remoción, Coscia, director de películas como 17 de octubre, una tarde de sol y la inefable Luca Vive,
dijo que la decisión de la Presidenta "debe ser celebrada" y consideró
que la creación de un ministerio a cargo de Parodi "es un gran avance".Algunas fuentes del Gobierno indicaron a LA NACION que los cambios responden a una necesidad de darle un mayor relieve a una gestión cultural "agotada y cansina" que mostraba pocos resultados. También, emergieron versiones sobre supuestos "fuertes desmanejos administrativos" relacionados con las actividades de la Secretaría a cargo de Coscia, que, por cierto, abandona la gestión cultural con varias denuncias judiciales en su contra.
Por su parte, la reconocida cantante asumió ayer por la tarde en medio de la celeridad de un acto celebrado en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno. Más temprano, apenas se hizo pública la elección de la Presidenta, expresó: "Es un honor estar ahí; todavía no salgo de mi asombro, pero estoy dispuesta a trabajar. La responsabilidad es enorme y me emocioné mucho al enterarme de la noticia". Acerca de cómo había conocido su designación, contó: "Me llamó la Presidenta [anteanoche] y me dijeron si quería. Dije que sí, pregunté desde cuándo y me respondieron que desde mañana mismo [por ayer]". Su nombramiento salió publicado ayer en el Boletín Oficial con el nombre de Teresa Adelina Sellarés, ya que Parodi, en realidad, es el seudónimo con el que se hizo popularmente conocida a través de canciones como "Pedro canoero".
"Imagino un ministerio de puertas abiertas, con las mismas políticas que ya están, más profundizadas para que sea más visible la maravillosa diversidad cultural que hay en la Argentina", destacó la flamante funcionaria luego de jurar ante Cristina Kirchner. "La creación del Ministerio de Cultura es una noticia extraordinaria, y estoy muy emocionada y honrada de que la Presidenta piense que yo puedo trabajar desde allí para seguir haciendo la gestión cultural que ya lleva este Gobierno y que vamos a seguir construyendo. Es una responsabilidad inmensa y no veo la hora de empezar a trabajar", señaló Parodi y manifestó que cuando juró pensó "en Mercedes Sosa, porque ella tendría que estar aquí".
El anuncio despertó en la comunidad artística una adhesión similar a la que generaron los anuncios de Gilberto Gil como ministro de Cultura del Brasil o de Susana Baca en Perú. Parodi, ahora, se suma un poco tardíamente a esa nueva tendencia en la región.
La nueva ministra, que hace años ocupó la Dirección de Música de la Ciudad durante el gobierno de Aníbal Ibarra, se desempeñaba como directora del espacio cultural de la Asociación Madres de la Plaza de Mayo, Ecunhi, que funciona en la ex ESMA. Parodi, incluso, fue tapa de la revista Sueños Compartidos, órgano de difusión de ese centro cultural hasta que estalló el escándalo Schoklender.
Detrás del telón de fondo de la designación ministerial quedan todavía irresueltas las disputas puntuales entre el removido secretario de Cultura, Coscia, y el director de la Unidad Ejecutora Bicentenario, Javier Grosman, uno de los hombres de gestión cultural de mayor poder y ascendencia en el círculo presidencial..
Al frente de ese organismo, que depende de la Secretaría de Cultura que hoy ocupa, Coscia llegó a manejar un presupuesto de 86 millones de pesos anuales y tuvo un importante incremento de su patrimonio: pasó de declarar un sueldo de $2.000 (sin ahorros ni propiedades) en 2002, a ser el dueño de una casa de Colegiales valuada en $195.000, un terreno en Pinamar y tres autos, cuatro años después.
Su gestión en el INCAA fue investigada por la justicia por "desvíos, errores o irregularidades" en el manejo presupuestario y en el otorgamiento de subsidios. Dejó el cargo en 2005 para postularse como diputado nacional por la ciudad de Buenos Aires por el kirchnerismo, de la mano de Alberto Fernández, entonces mandamás del PJ porteño. Ya como diputado electo, Coscia fue uno de los principales defensores del gobierno durante el conflicto con el campo. Para él, los productores rurales forman parte de un sector "mezquino" que propulsó siempre un país para pocos, según describió durante los días más álgidos de la pelea por la 125. Tras el escrache a los hermanos Rossi, Coscia se transformó en el motor del acto de desagravio con el que el kirchnerismo redobló su apuesta. Junto a La Cámpora y el diputado Dante Gullo organizó ese encuentro, que contó con la presencia del actor Raúl Rizzo, quien dio un enfervorizado discurso contra el vicepresidente Cobos.
Ahora, gracias al enroque de Gabinete, ocupará una Secretaría de Cultura con presupuesto limitado: José Nun nunca criticó al Gobierno, (como sí lo hizo su antecesor, Torcuato Di Tella, quien reclamaba 300 millones de pesos), y supo trabajar con apenas 148 millones, que ahora se redujeron en un 20 por ciento. Resta saber si Coscia, acostumbrado a las comodidades del INCAA, podrá administrar la escasez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario